

Reiki es una terapia energética japonesa, que consiste en canalizar energía universal para liberar la energía bloqueada del cuerpo y conseguir restablecer el equilibrio físico, mental, emocional y espiritual.
REI significa universal. KI significa energía vital.
Con Reiki, se puede tratar básicamente cualquier tipo de padecimiento, ya que la energía fluye a donde más se necesita, debido a que, al canalizar la energía universal a la persona que recibe Reiki, se liberan bloqueos de energía de su cuerpo; bloqueos causados normalmente por situaciones de estrés, como puede ser, por ejemplo, un evento traumático. Como resultado de ese evento, el ser humano que lo ha vivido tiende a bloquear energía en diversas partes de su cuerpo. Ese bloqueo energético desequilibra el organismo y, por ende, acaba generando malestar y/o enfermedad.
Reiki es la terapia complementaría más usada en los hospitales, además de ser, también, una de las terapias naturales con más ensayos clínicos publicados: https://federeiki.es/ciencia-y-reiki/ .
UNA SESIÓN DE REIKI
Una sesión de Reiki puede durar, aproximadamente, entre 30′ y 60′, y la persona permanecerá acostada en una camilla, descalza y vestida. Durante la sesión se utiliza luz tenue, música suave y esencias (Aromaterapia).
Se colocan las manos sobre una serie de ubicaciones en el cuerpo, llamados chakras y la energía fluye.
La terapia Reiki pueden recibirla todos los seres humanos (adultos sanos, enfermos, embarazadas, niños/as y bebés), incluso también los animales y las plantas.
¿CUANTAS SESIONES?
Se pueden hacer sesiones individuales para obtener una profunda relajación y sensación de bienestar momentáneo, o bien el tratamiento de cuatro sesiones, donde se trabaja más a fondo para sacar a la persona de algún estado de desarmonía.
No existen contraindicaciones ni efectos secundarios negativos.
En estos enlaces puedes empezar a comprobar lo que Reiki puede hacer por ti:
Hospital Puerta de Hierro (Reportaje en Saber Vivir)
Hospital Ramón y Cajal (Reportaje en Telemadrid)
