Inteligencia Emocional

Cada vez más estudios e investigaciones científicas demuestran, con datos contrastados, el impacto de las emociones y los beneficios que implica desarrollar la inteligencia emocional en las personas, en los equipos y en las organizaciones de diferentes ámbitos: salud, educación, empresarial.

Inteligencia emocional es la capacidad de reconocer, comprender, gestionar y manejar nuestras propias emociones y sentimientos y también los de los demás, de motivarnos y de manejar adecuadamente las relaciones.

Llegar a eso, no solo nos ayuda a mejorar nuestra calidad de vida, sino también a desarrollar y a tener mejores relaciones con los demás, relaciones más respetuosas y comprensivas. Además, nuestra calidad de vida es directamente proporcional a la calidad de nuestro estado mental, por ese motivo es tan importante.

En esta capacidad, distinguimos dos áreas diferenciadoras:

Inteligencia intrapersonal: La capacidad de comprender y desarrollar la relación con uno mismo.

Inteligencia interpersonal: La capacidad de comprender y desarrollar la relación con los demás.

Estas áreas tienen 5 competencias:

Inteligencia intrapersonal

Autoconocimiento: Nos permite conocer mejor a nuestro ser. Es la información que tengo de mí, cómo pienso, siento, cuáles son mis fortalezas y debilidades. Nos informa de cómo son nuestros comportamientos con diferentes personas y situaciones. Nos muestra nuestra forma de actuar. Nos hace conscientes.

Autoconocerte te hará tomar conciencia y adquirir la responsabilidad de observar tus pensamientos y conductas. Nos autoconocemos cuando somos capaces de identificar nuestros pensamientos y su influencia en nuestros sentimientos, nuestras emociones y su gestión, el lenguaje de nuestro cuerpo, nuestras fortalezas, debilidades y necesidades, nuestras metas y propósitos.

Conocernos a nosotros mismos, también implica, liberarnos de nuestras auto imposiciones y descubrir nuestra capacidad de vivir despiertos.

Mejorando nuestra autoconciencia emocional podremos ser capaces de comprender muchas más cosas de nuestro día a día.

«El conocimiento de uno mismo es el primer paso para toda sabiduría´´. Aristóteles

-Autorregulación: La autorregulación emocional es la capacidad de controlar y manejar nuestras reacciones emocionales, sentimientos e impulsos. Esta capacidad tiene grandes implicaciones en el desarrollo personal, el ajuste social y el bienestar general de la persona.


Automotivación: Es la capacidad de darse a uno mismo las razones, el impulso, entusiasmo e interés necesarios para realizar una acción específica o un determinado comportamiento. Es influir en tu estado de ánimo para que así puedas proceder de una manera precisa y efectiva en un aspecto de tu vida. Con esta habilidad tendrás una fuerza interna que será como un motor potente que te impulsará constantemente hacia adelante, una fuerza real que hace que produzcas en ti la energía vital necesaria para realizar esfuerzos extraordinarios y lograr un determinado objetivo o meta.

Inteligencia interpersonal

Conciencia social: La conciencia social se refiere al conocimiento que una persona tiene sobre el estado de las demás personas de su ámbito. Supone que la persona conoce y reflexiona sobre cómo en el entorno se favorece o perjudica el desarrollo de los demás.

La orientación al servicio y la empatía son compenténcias relacionadas a la conciencia social. La orientación al servicio es la capacidad de comprender las necesidades de los demás y de buscar la forma de ofrecer lo mejor de uno mismo para poder ayudar en esa necesidad. La empatía es la capacidad de sentir lo que otra persona está sintiendo, de comprender las emociones de los demás; es ponerse en sus zapatos para llegar a comprender su mundo interior, entender su situación y lo que puede estar viviendo y/o sintiendo.

Habilidades sociales: Las habilidades sociales son un conjunto de conductas que nos permiten interactuar y relacionarnos con los demás de manera efectiva y satisfactoria.

BENEFICIOS DE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL

  1. Mejora el autoconocimiento y la toma de decisiones.
  2. Mejora el rendimiento laboral.
  3. Mejora las relaciones interpersonales.
  4. Favorece el desarrollo personal.
  5. Otorga capacidad de influencia y liderazgo.
  6. Favorece el bienestar psicológico.
  7. Aumenta la motivación y ayuda a alcanzar las metas.
  8. Ayuda a dormir mejor.
  9. Mejora la capacidad de concentración.
  10. Mejora el rendimiento académico.
  11. Incrementa la sensación de calma.
  12. Disminuye el estrés y la ansiedad y ayuda a superar la depresión.
  13. Ayuda al niño/a a identificar y a expresar lo que siente.
  14. Promueve la capacidad de escucha.
  15. Enseña a gestionar sentimientos difíciles y a controlar impulsos.
  16. Enseña a gestionar las preocupaciones.
  17. Enseña a relacionarse desde la empatía.
  18. Mejora la capacidad de resolver conflictos.
  19. Mejora las habilidades de comunicación.
  20. Mejora el comportamiento.
  21. Potencia la salud física.
  22. Previene comportamientos de riesgo.
  23. Desarrolla la proactividad y la responsabilidad.

ORIGEN DE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL

Peter Salovey y John D. Mayer fueron los principales investigadores de la Inteligencia Emocional en 1990. En su influyente artículo «Inteligencia Emocional», que definen la Inteligencia Emocional como «el subconjunto de la inteligencia social que implica la capacidad de monitorizar los sentimientos y emociones propios y de los demás, de discriminar entre ellos y utilizar esta información para guiar el pensamiento de uno y acciones» (1990).

En el año 1995 el psicólogo, periodista y escritor estadounidense Daniel Goleman, escribió el libro “La inteligencia emocional” y lanzó al mundo un concepto novedoso por el que ya inteligencia de una persona no depende solo de los conocimientos o habilidades que tenga en ámbitos como la lengua o las matemáticas, sino que existen otros tipos de inteligencia que se deben considerar. No basta con tener un coeficiente intelectual alto, sino que es necesario tener otra serie de habilidades.

Goleman define la inteligencia emocional como la capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos y los de los demás, de motivarnos y de manejar adecuadamente las emociones (La capacidad de reconocer, aceptar y canalizar nuestras emociones para dirigir nuestras conductas a objetivos deseados, lograrlo y compartirlos con los demás. Daniel Goleman 1995).

Daniel Goleman
Los beneficios de la inteligencia emocional para nuestros hijos. Daniel Goleman