Observando estas fotografías se puede ver que, detrás de esas sonrisas, hay miedo, tristeza, dolor…
Me imagino que te preguntarás: ¿Cómo puede ser posible?, ¡si están sonriendo!. Aparentemente se les ve felices, pero no lo están. Yo podría demostrar que, detrás de esas sonrisas, hay miedo, dolor, preocupación y enfado.
Sí, una simple fotografía del rostro a mi me dice muchas cosas, pero, sobre todo, me dice qué es lo que le está afectando emocionalmente a la persona en ese momento, aunque se muestre, aparentemente, feliz.
El hecho de identificar una o varias emociones tóxicas, aunque éstas estén silenciosas, a través de una fotografía, puede llegar a evitar que se acaben somatizando esas emociones, con lo que ello supone.
Por si no sabes lo que es una somatización, podría definirse como la transformación inconsciente de un problema psíquico en un síntoma orgánico de manera involuntaria. Entre las somatizaciones más leves y frecuentes, estarían el dolor de espalda, aunque éste sea por una contractura, el dolor de cabeza, de estómago, la diarrea, las nauseas, los vómitos…, pero la somatización se podría llegar a manifestar en nuestro cuerpo de una manera muchísimo más agresiva. De hecho, está demostrado que, entre el 60% y el 80% de las visitas a los médicos generales, son debidas a emociones tóxicas como el miedo, la tristeza, la ira, la preocupación, los celos…
Una persona puede ir al médico, por ejemplo, porque tiene una úlcera de estómago, una hernia o una reacción alérgica y ser por causas psicosomáticas.
Te preguntarás otra vez, ¿cómo puede ser posible?, y la explicación es sencilla: Cuando tenemos este tipo de emociones segregamos mucho cortisol, éste se acopla a la membrana de las células que nos protegen frente a virus, bacterias y tumores. Por eso es más fácil, por ejemplo, el coger una gripe, un resfriado, etc. También está demostrado que, aquellas emociones que callamos o que no gestionamos adecuadamente, se convierten en un síntoma.
Resumiendo, si tienes un dolor, estás triste y no sabes el por qué, has pasado por algo doloroso como puede ser la pérdida de un ser querido, estás enfadad@ y no le encuentras una explicación, duermes mal, te duele la espalda, etc., no deberías de olvidar que “todo´´ se somatiza y, si no lo has somatizado ya, es muy probable que lo somatices en un futuro, y que la parte del cuerpo que resultará afectada así como la intensidad, la determinará el tipo de conflicto emocional que estés viviendo aunque éste lo estés viviendo de manera inconsciente.
El cuerpo “SIEMPRE´´ avisa, pero deberíamos de acostumbrarnos a escuchar lo que nos dice y, por supuesto, deberíamos de acostumbrarnos a hacerle caso.
Está demostrado que la actitud positiva solamente ayuda en un 5%. El tiempo no lo cura todo y tampoco forma parte del ciclo vital del ser humano el estar enfermo. La genética predispone, pero no determina. Por tanto, no dejes que tu inconsciente te de excusas lógicas para mantenerte en tu zona de confort y, si realmente te quieres, demuéstratelo.



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